RENUNCIA
Vienes a darme lo que nunca he dado, por qué vienes a mí gentil amado? Cuando mi corazón estaba vivo hubiera sido hermoso recibirte y yo con gusto darte lo que nunca di. Hoy aunque quisiera ser más fuerte para entregarme y reposar en ti, mi corazón ya no me pertenece, desde hace tiempo mi corazón es de la muerte. CONCHA BELMONTE octubre de 2.021