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UNA PEQUEÑA LLAMA

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  Como una llama pequeña y temblorosa todo a tu alrededor iluminabas; desde tu humilde vastedad discreta, vigilabas atenta y en silencio, allanar mi camino. Y con afán buscabas, que una aurora, que soñabas radiante, me alumbrara. Y en la sombra, siempre en la sombra, como quien no hace nada, tu frágil mano fuerte, sostuvo mi destino. Por eso y otras cosas, bendita seas mil veces, Madre.     CONCHA BELMONTE      octubre de 2.009

MI MEJOR COMPAÑERO

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  Desde el vientre de mi madre has sido siempre mi compañero y te he sentido junto a mí desde el primer momento. Vives agarrado a mi alma, que es tu morada más segura. Por estar tan cerca sabes antes que yo de mis tristezas, y siempre me acompañas, con la misma dulzura que compartes conmigo los mejores momentos de alegría. Me has enseñado a mirar apasionada al cielo, al mar, a la tierra y sus criaturas y tu luz me señaló el camino. Me haces creer que junto a ti todo va a estar resuelto   porque mi gusto siempre va a ser el tuyo. Y lo que decidimos ambos sabemos que es mi Destino. Cuando ves que una pena me puede, me coges de la mano, me llevas al espejo, con tu mano suave curvas mis labios para que en su reflejo contemple   mi sonrisa, mientras que de tus ojos brotan chispas de luz. Y yo, pequeña y confiada, te sonrío sin esfuerzo, porque sé que contigo todo será armonía, y respiro hasta el fondo todo el aire que has perfumado sólo en m...

POLVO ENAMORADO

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  Ardo de amor y esto no tiene cura. Arder en este fuego Al que voluntaria me entrego Me hace estar segura Que toda entera me volveré ceniza. Arder de amor nos da de resultado Que al ser ceniza nos volveremos polvo Y ya dijo Quevedo: Seremos polvo, sí, Pero seremos polvo enamorado.         CONCHA BELMONTE          agosto de 2.018    

NO PREGUNTES

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  Un dulce escalofrío me despierta y me encuentro en tus brazos. Amanecemos juntos, desnudos y abrazados. Me recuesto dichosa en el tibio regazo de tu cuerpo, y desde ahí te sueño. Ya sé que estoy en ti, pero te sueño. Cuando despiertes tú me preguntarás qué haremos hoy, y mañana y el resto de la vida? con un breve suspiro te besaré los labios y no responderé. No hacen falta respuestas.               CONCHA BELMONTE             septiembre de 2.016

LEVAR ANCLAS

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  La nave de mis sueños la tengo anclada hace ya tiempo justo   en la mitad de un mar que ni tormentas tiene. Y me aburro infinito en esta nave en medio de este mar. Pero no tengo fuerza de levantar el ancla. Y aun así me queda la esperanza que el día menos pensado el corazón se me desboque y en un arranque pueda liberar el ancla del abismo para surcar los mares donde brille el sol, o los vientos arremolinen nubes, vencer las tempestades, y sentada en la popa, al igual que hizo el pirata navegar tarareando una canción.          CONCHA BELMONTE             julio de 2.018  

LA PESADILLA

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  Igual que un agua fluye tranquila   de un oculto venero entre dos piedras, fluye la sangre que mana de mi herida, tibia, y espesa, ausente de la carne que alimenta tan mal alimentada que se cae de bruces. Se transparenta como la triste túnica de una muerte que vino a morir sola al pie de una reja oxidada y el moho que la cubre. Y   la herida se cierra poco a poco y deja de sangrar, se va recuperando y vuelve mi carne a su color, a dar calor a la vida que sostiene mi cuerpo.   El dolor del cuerpo reproduce en el sueño lo que padece el alma cuando vive intranquila. Me despierto, fin de la pesadilla, me voy a la cocina, me tomo mi café y empieza un nuevo día igual que todos los demás, y como en un tío vivo la rueda gira para empezar de nuevo.   CONCHA BELMONTE     octubre de 2.021

LLUVIAS DE OTOÑO

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Esta primera lluvia del otoño, como no puede ser de otra manera, trae gotas turbias prisioneras de polvo igual a las hojas del madroño   que cerrando la vida a sus retoños no podrá florecer en primavera. Así me encuentro yo que sensiblera mi pobre corazón sola emponzoño.   Aunque sueño con darle la alegría de que vuelvas a ser como antes eras y pueda ufano y satisfecho sonreír,   para juntos escuchar la melodía que orquesta el amor en primavera a los enamorados sujetos al redil.   CONCHA BELMONTE    noviembre de 2.021