UN TAÑER DE CAMPANA
Suena a lo lejos traído por la brisa un tañer de campana con su lengua de bronce bajo la luz borrosa de la noche novicia, y el aire se remansa, y el alma se recoge y los sueños se agrandan y acercan la primicia de que tendremos juntos esta noche, momentos de gozar nuestras caricias y locas tentaciones sin hacernos el reproche de dejarnos arrastrar por la delicia del deseo, tu nombre con mi nombre. Al final de la noche estando juntos y abrazados nos vamos a enfrentar con lo desconocido y quizás nos sintamos desbordados. Y en vez de decidir seguir amándonos, el miedo nos asuste y hayamos decidido escribir a dos manos un mensaje dentro de una botella y que navegue para siempre por el mar del olvido. CONCHA BELMONTE abril de 2.018