AMAR ES SER CENIZA
Amar la luz del alba y verla hacerse día es una forma simple de sentir amor, pero amar de verdad es otra cosa. Amar es sentir el dolor, la rabia, la pasión. Es amarte viendo cómo te matas, es alargar los brazos y con ellos el alma en el intento vano de parar ese impulso asesino que te está matando, es morir de dolor y no poder pararte, es luchar contra mi corazón por no saber odiarte, es girar en remolino buscando la manera de parar tu destrucción. Mientras, hasta mi llega la vida que discurre fuera y no sabe de tí, ni de mí, ni de este dolor. Con su rumor de gente apresurada, de coches que circulan, de madres que llaman a sus niños. Pero aun así no puedo maldecir, aunque quisiera, al albur caprichoso que cruzó nuestros caminos. Me gustaría decirte, porque tú no lo sabes, que amar sí es ser fuego, pero también es ser ceniza, amar con verdadero amor, es ser la nada o ser el infinito. Y tú te estás matando y no sabes por ...