CUANDO LLUEVE LA TRISTEZA
Cuando llueve la tristeza y no encuentres la razón pregúntale al corazón porque él sabe de penas. Mala compañía tristeza que no sabe el corazón que conoce su razón para que esto le duela. Hay que saber de tristezas para saber de alegrías para sonreírle al día hay que saber de firmezas. Y así recrearse en ellas caminando por la vida vayas de vuelta o de ida hacer tu vida más bella. Para embellecer tu vida tienes que tener cuidado que si no estás avisado tanto a la vuelta o la ida. Lo que salga no lo sabes hasta que no haya pasado y puede ser mal guisado para algunos paladares. Si te llueve la tristeza busca un paraguas abierto que te lleve a buen puerto y allí tu estancia sea bella. No te olvides de tristezas que pueden acompañar dentro de la soledad con riquezas o pobrezas. CONCHA BELMONTE octubre de 2.024