LUCIÉRNAGAS
Mi vida se convirtió en una noche cerrada hasta tu hermosa llegada que mi noche iluminó cada uno de tus besos son una pequeña luz para iluminar los sueños que me has regalado tú cada luciérnaga, un beso, besos con mil resplandores como estrellas de colores que alumbraron mi universo. Mi universo iluminado por la gloria de unos besos ni pedidos, ni robados, regalados todos ellos. Cada uno de esos besos que se convierten en luz ponen el cielo al trasluz y a mi alma en embeleso. Esta coplilla amatoria para contar mi sentir sólo hace repetir lo que ha sido nuestra historia. CONCHA BELMONTE julio de 2.017