MI PRINCESA ESTÁ TRISTE
Recuerdo de Rubén Darío Calla, calla princesa, dice el hada madrina…. Encerrada en su cuarto mi princesa suspira esperando unos labios que tapen su sonrisa. Quizás está esperando un rayo de esa luz que mi princesa sueña que venga a redimirla de un dolor que le duele como duele la cruz, sobre el hombro dolido de Jesús Nazareno, al que crucificaron por nuestra redención. Y se revuelve inquieta, y se queja y suspira, y quiere despertarse de este inmenso dolor, para por la ventana que se asoma al jardín, en el cinto la espada y en la mano el azor, un gentil caballero, vencedor de la muerte, entre por rescatarla y se cambie su suerte. Y su pena difusa en humo se convierta, para ser todo amor. CONCHA BELMONTE enero de 2.023