PÉTALOS Y SUSPIROS
La tarde languidece y en el jardín las flores mecidas por la brisa sueltan como caricias pétalos de colores. Una niebla dorada los recoge y esparce con un vaivén suave llevando sus olores a quien no espera nada. Me envuelve la nostalgia, no lloro, no suspiro, no imploro ni maldigo, no estoy desesperada. Aspiro la fragancia del jazmín y la rosa, y ese aroma a magnolia que embriaga los sentidos soñando el paraíso y busco en la memoria recuerdo de otra tarde en que estuve contigo al borde de un estanque con peces de colores en un jardín florido. CONCHA BELMONTE junio de 2.019