Me desgajé de mí y me duele perderme. No me resisto al cambio y busco, una vez renovada, seguir siendo yo. Pero hubo un momento, que al romperme sentí que me perdía, y el dolor de mi desgarro, tarde lo comprendí, fue por volverme tú, y ese ha sido mi error. Para recomponer mi yo perdido, me refugié en la noche y busqué que su calma tumbada a su orilla, esperando el sosiego de respirar la vida, y de mirando al cielo contando las estrellas, su suave tintineo me hipnotizó, y así sin hacer nada, cuando llegó la aurora, me encontré yo de nuevo. Y una vez recompuesta recordé tu mirada tan hermosa y tan cálida, tan tierna, tan sincera en algunos momentos, y tan dura, tan mentirosa, y falsa según te sople el viento. No te reprocho nada, hoy te conozco y aunque no olvido lo que hubo, ya no quiero ser tú, prefiero ser quien soy, aceptar mis defectos y perdonar los tuyos. CONCHA BELMONTE ...