TEJER COMO PENÉLOPE
Yo creía saber tejer mi vida y sin embargo hoy, mi vida es igual que vieja tela algo deshilachada. Y sé, que intentar ordenarla, Será algo tan inútil y costoso como tejer la tela de Penélope. Yo creía tener el don maravilloso de tejer enredaderas, y coronas de mirto y de laurel, y cestos caprichosos llenos de madreselvas. Pero pasado el tiempo, sólo supe tejer pobres y ásperos lienzos para confeccionar sudarios a mis penas. Y sé, que de esta espesa telaraña, viene a sacarme, de manera impensada, un viento refrescante. Y a veces, se enredan con el viento, mis sueños y tu pelo; y entre el viento, mis sueños y tu pelo, se va tejiendo una fina liana con la que atar mi vida. Y entonces me dedico a destejer la tarde, con el afán sincero de volver a tejerla, buscando en los retazos de horizontes lejanos el material de sueños, de nostalgias, de proyectos enteros, como el mendigo escarba buscando en los deshechos. CONCHA ...