Entradas

LA BESTIA

Imagen
  La tristeza y la culpa, esa bestia que abruma al alma dolorida, debatiéndose inútil contra tanto dolor en el que ella nunca se reconoce, y busca la salida de un laberinto negro sin puerta,   sin luz, tan frío como la muerte. Y de pronto se crece sabiendo que no muere, que sólo muere el cuerpo, pero ella que es alma, se reconoce eterna y se expande y respira, acepta el enorme dolor que la atormenta, y sigue su destino dolida y eternamente viva. Y se sabe curada de la ira, del orgullo y el miedo, de la maldad infinita de no ser la que era cuando fue un alma buena.     CONCHA BELMONTE     abril de 2.022

QUIEN CANTA SU MAL ESPANTA

Imagen
  Dice un antiguo refrán quien canta su pena espanta.   Será por eso que canto como un ave todo el día para ver si mi quebranto lo entierro con alegría.   Lo aprendí cuando te vas y yo me quedo vacía. Canto y canto sin parar y entierro la pena mía   cual si la echara a la mar   en el mar se ahogaría pa de allí no salir más. Devolviendo mi alegría.   Porque tú a mi lado estás y como eres mi alegría no tendré pena jamás. Guardo   mi melancolía,   por si de nuevo te vas y otra vez quedo vacía. Con esto sé lo que haría si te vuelves a marchar.   CONCHA BELMONTE       marzo de 2.020  

RECUERDA AMIGA

Imagen
  Recuerda amiga, ya no te tengo miedo. Ya está olvidado el tiempo aquel que te sentí enemiga, y   hoy por fin te veo de otra manera; si me paro a pensarlo, hasta te quiero y es probable que llegado el momento tu beso sea el más dulce. Y sin embargo, cuando vengas a darme ese último beso, si es que de ti depende, espera que me duerma para besarme, y   que yo te reciba en medio de uno de mis sueños.        CONCHA BELMONTE,        septiembre de 2.018

SI SOY TU CRIATURA

Imagen
  Si soy tu criatura y me imaginas fuerte dótame de la fuerza que para mí has soñado, no me dejes sentir que me has abandonado sin poner en mi pecho el ansia de tenerte.   No me condenes al dolor de verme inerte clavada en esta cruz, como el Crucificado, permíteme ser dueña de tu amor adorado sabiendo que no deseas mi muerte.   No me dejes ver   en tus ojos la pesadilla de un amor que mata y muere por igual, si me has creado para que seas mi amado,   deseo acercarme a tu lado de puntillas para darme   como nadie me dio jamás, ese soplo divino que habías soñado.                CONCHA BELMONTE                  abril de 2.015  

HOMENAJE A GABO

Imagen
  Si alguien llama a tu puerta, amiga mía, y sabiendo quien es no te atreves a abrir salta por la ventana si quieres huir de quien viene a robarte la alegría.   Si alguien llama a tu puerta, amiga mía, y sabiendo quien es lo vas a recibir porque te llena el alma igual que un elixir embriagando tus sueños con poesía   no dejes que se vaya, mira sus ojos, toca sus manos y dale tu calor, si oyes su pulso y sientes que se altera,   no te detengas, dale tus labios rojos, lo que estás recibiendo es el amor y hace que tu invierno sea primavera     CONCHA BELMONTE     Junio de 2.022  

TUS OJOS

Imagen
  Tus ojos dos brasas o luceros me iluminan en medio de la noche, y su fuego, pone   en mi vida razones para querer vivir.   Si tus brasas se apagan, no tendré mis luceros, sola en la oscuridad, y sin ver el sendero y sin tabla dónde poderme asir.   Aún a oscuras la buscaré como hace el marinero. Pero si   tus brasas renacen y tengo luz de nuevo me izaré a cualquier nave para sobre cubierta resurgir,   y agarrando el timón y enderezando un rumbo cierto para esa nave que puede ser la de mis sueños y con él bien dispuesto logre nuestro futuro descubrir.   Sin importar cuánta sea la fuerza de ese viento, ya   que lo nuestro es navegar, juntos navegaremos y la luz de tus ojos seguirá siendo mi razón de vivir.   CONCHA BELMONTE         abril de 2.019

SOY

Imagen
  Soy vivir y soy muerte soy dolor soterrado soy cansancio callado soy soñar transparente   soy la ninfa riente soy el dragón dorado soy el ángel alado soy el amor viviente.   Y me busco en el viento,   y me encuentro presente   y me veo en todo lo creado.   Y voy en busca de tu aliento y así seguir fluyendo sonriente y caigo en brazos de mi amado.     CONCHA BELMONTE        mayo de 2,016