UNA TARDE CON MI HIJA
Hemos vivido juntas esta tarde y ya se ha ido para siempre. Y sin embargo, este espacio de tiempo exactamente igual a otros momentos que habíamos compartido, se me antoja distinto. Mientras tú dormitabas tumbada en el sofá me ha inundado la dicha de tenerte conmigo, y aspirando la brisa que entra por la ventana que a las dos por igual nos acaricia me he dejado mecer en la dulzura de estos instantes que me colman de dicha. Y aunque sé que para ti esta tarde se te irá por los caminos del olvido la recojo con cuidado, la atesoro, la mimo, y quién sabe, es posible que también para ti, pasado el tiempo, forme parte del fondo de recuerdos amables, que enriquezcan tu vida cuando yo me haya ido. CONCHA BELMONTE julio de 2.005