MORIR DE PASIÓN
Este apasionamiento que fue siempre el motor de mi vida. Este vivir contínuo en pura convulsión, Me cansa, me agota y casi me aniquila. Y cansada y sin fuerzas al Destino le pido que me dé ese reposo que tanto necesito para sobrevivir a tanta agitación. Pero a veces, el Destino me escucha, y entonces me desdigo y de nuevo le pido que no deseo otra muerte que morir de pasión. CONCHA BELMONTE mayo de 2.017