LA FIRMA DE LA PAZ
El día que firmemos la paz será un gran día. Para firmar la paz son necesarias todas, todas las firmas, todas, sólo con una sola mano que no firme, la paz está perdida. Y seguirá la guerra, esa guerra asesina que va matando hermanos en nombre de la peor de las mentiras. No hay nada más cruel que declarar la guerra en nombre de la paz y no reconocer que sólo por la paz vale perder la vida. CONCHA BELMONTE abril de 2.019