SOMBRA Y SILENCIO
La tarde languidece y se deja abrazar por la noche temprana. Yo desde mi ventana languidezco como la tarde, dulce melancolía me abriga el alma y miro al cielo, vuelo de pájaros buscan su alcoba en las ramas del árbol que hay bajo mi ventana, y él amoroso presta sus ramas y los recoge y ellos agradecidos pliegan sus alas y juguetean con la hojarasca que les da abrigo, y mientras se acomodan, pían una nana, como una madre canta a su pequeña cría. Poco a poco la noche que todo lo enlentece, trae el silencio como un regalo para el descanso, para el ensueño de quienes sueñan. Yo con sumo cuidado entorno mi ventana y me voy a la cama Para soñar contigo y allí te encuentro. CONCHA BELMONTE septiembre de 2.023