LA ROSA EN MI PELO
Una rosa me trajiste del rosal de tu jardín, de color inmaculado. Era una flor tan preciosa Y aroma tan delicado, que con mano temblorosa, llena de amor y emoción en mi pelo la prendí. Sentí dolor de aquella flor primorosa de pétalos tan suaves y su derecho a vivir, que me planteó un problema que sigue sin solución. Con la flor en mi cabeza, su perfume y su belleza Me hacen parecer mejor para gustarte mi amor? O esto es un atropello que no merece perdón? Y me prometo guardar sus pétalos disecados y escribirles un poema y sea mi redención. CONCHA BELMONTE octubre de 2.024