MÍRAME AMOR
Mírame amor. Pero no digas nada. No digas nada para no interrumpir este fundirme en ti, en tu mirada. Deja que me disuelva en la brumosa magia de tu mirada, en la luz deslumbrante de tu mirada, en el dulce veneno de tu mirada, en la gloria constante de esa mirada, que sólo con mirarme me muestra el cielo. CONCHA BELMONTE diciembre de 2.016