EL AMOR ES UN VIENTO
Yo nací de una roca caliza y me volví caña y también junco. El viento del amor doblegó mi cintura a la orilla del río de la vida. La corriente del agua se llevó río abajo ilusiones tempranas y las dejó a la orilla donde el caliente sol del verano las fue poco a poco despojando de vida, hasta volverlas polvo, tristes, marchitas. El viento de la ausencia las levantó hasta el cielo de los desengañados donde van a morir las ilusiones niñas. Crecí despacio y en esa ruta Fui recordando que nací roca y con orgullo volví al seno materno y abrazada a mi madre, sé que soy dura. Y en mi dureza el viento del amor ya no me tumba por muy fuerte que sople y su fuerza no me causa dolor, quebranto, ni tristeza, pues sé que soy el doble de poderosa de lo que fui cuando ese viento me cautivó. El viento del amor no me interesa porque conozco sus artimañas, sus aspavientos, hoy mis errores me convirtieron en maestra y entiendo mucho...