NO VENGAS A LLORARME AHORA

 


 


No vengas a llorarme ahora, ya no te necesito.

Si triste fue el  haberte conocido,

mucho  más triste fue diluirte

en el líquido amargo de tu despedida.

Hoy por fin te voy perdiendo en el olvido.

Cuando  nunca te importó mi vida

por qué tiene que importarte mi muerte.

Pero da igual que te importe o no te importe,

hoy que estoy perdiendo el gusto por la vida

no vengas a llorarme, ya no te necesito.

 

Con los pedazos perdidos de mi corazón

se fueron la ternura, el consuelo de la mano tendida,

el  generoso impulso de la compasión

y en esto que ahora queda, ya no tienes cabida.

 

       CONCHA BELMONTE

       septiembre de 2.015

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

QUÉ BONITO ES EL QUERER

SI VOLVEMOS A VERNOS

ME ABRIGO EN TU MANO