CÓMO SALVARTE DEL OLVIDO
Quiero
salvarte del olvido,
de
esa herrumbre que cada día me roba
parte
de tu recuerdo.
Y
mientras, voy haciendo lo que puedo
por
mantener presente lo mejor de tu ausencia.
Pero
te vas desdibujando
como
si fueras tú quien burla de mi esfuerzo,
como
si esto sólo fuera
un
infantil jugar al escondite.
Y
entretanto, yo sueño con que sea posible
que
de pronto el olvido deje que se disipe el humo,
y
quede tu recuerdo limpio, diáfano y asible.
CONCHA BELMONTE
octubre de 2.014

Comentarios
Publicar un comentario