FUISTE TÚ
Fuiste tú. El que sembrara en mi pecho
la semilla de esa flor envenenada
que prefiere florecer en el terreno
abonado de la tragedia o el drama.
Pero de ti nada queda y contemplo divertida
cómo se propaga el fuego de amoríos de verano
y tus dedos acarician como cuentas de rosario
las lágrimas, los suspiros, o miradas encendidas
que como nacen se mueren sin apenas dejar rastro.
Dónde quedó mi certeza?
Dónde me invadió la duda?
Dónde perdí la esperanza?
Dónde murió la ilusión?
Dónde se me fue el recuerdo
de esas luces que encendiste en mi vida?
Tú ya no estás. Y no importa que no estés.
Importa lo que contigo para siempre se ha perdido
y que nunca ha de volver.
CONCHA BELMONTE
octubre de 2.017

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