GOTAS DE NOCHE

 



 

 

Estamos recostados, abrazados, asombrados,

viendo como la noche gotea sobre nosotros

gotas de ella, y no para, no cesa, no se cansa.

La noche sigue goteando incansable sus gotas insensatas,

y tú y yo las recibimos como regalo al alma

para nuestro placer. Y sigue goteando mientras

nos abrazamos como si nuestro abrazo fuera

hoy por primera vez. Y de rodillas le damos gracias

a la piadosa noche por el regalo de sus gotas,

todo parece hecho por nuestro propio bien.

 

 

CONCHA BELMONTE

  diciembre de 2.023

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

QUÉ BONITO ES EL QUERER

SI VOLVEMOS A VERNOS

ME ABRIGO EN TU MANO