LA SIESTA Y LA INSPIRACIÓN
Mi inspiración no se ha muerto,
echa la siesta conmigo, pero cuando esté despierta,
como dos buenos amigos, compondremos un soneto
que hasta Lope de Vega se verá comprometido.
Yo daré al maestro las gracias que me enseñó a componer
unos versos tan bien hechos, si no llega a ser por él,
yo estaría dando vueltas al derecho y al revés,
sobre palabras sonoras que sirvan para decir la gracia
de algún poema que me inspirara el mejor de mis maestros.
Como Lope, o
Espronceda, cuando quiero ser pirata que navega
en un bajel cruzando el mar, allá sentada en la popa
dándome
en la cara el viento, y viendo al inglés padecer.
CONCHA
BELMONTE
octubre
de 2.025

Comentarios
Publicar un comentario