PRIMAVERA EN INVIERNO
En recuerdo de Dante Alighieri,
creador de los Tercetos encadenados.
Vivir la primavera en pleno invierno
a quien le toque en suerte, la aproveche
sin pensar. Que no es locura, es privilegio.
Sin dar más importancia a quién le eche
la mano generosa que
la proporciona
disfrute y sueñe y goce y no la feche.
Cuando el duro invierno aprovisiona
de una primavera que da vida y calor
el corazón lleno de gozo reacciona.
Y se inclina dispuesto a dar amor
a los amantes de la primavera
para abrigarlos cuando llega el dolor.
Y cubre la pena con la abrazadera
de la más tierna y dulce compasión
que el corazón en eso, una lumbrera.
Que presume de sentir la pasión
para mover los hilos de la vida
sin tener que causar pena ni aflicción.
Y al alma que se encuentra dolorida
atrapada en los enredos del amor
la acompaña, la consuela y la cuida.
Así sentir en frío invierno calor
de primavera, puede ser gloria
bendita, si la vida la rodea de amor.
Y sin darle más vueltas a la noria,
se acabaron por hoy los tercetos
que están encadenando mi memoria.
CONCHA BELMONTE
diciembre de 2.019

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