TIEMPO DE DESPEDIDA

 



 

 

Las ilusiones se me fueron muriendo

poco a poco, despacio, a paso lento.

Hoy cuando no quedan en mí

Ni ilusión, ni sufrimiento

me vienes a pedir lo que no tengo.

Cansada de esperar ya nada espero

Ni deseo. Y no es por egoísmo

que me niegue a darte eso que hoy mendigas.

Si nada tengo, nada te puedo dar y lo lamento.

Aunque quisiera, mi alma que agoniza,

por no tener, ni aun remordimientos.

Mientras la Vida pasa frente a mí

contigo dentro de ella, tu mirada suplica,

y yo cierro los ojos y así no os contemplo

ni a la vida ni a tí.

 

 

CONCHA BELMONTE

    diciembre de 2.021

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

QUÉ BONITO ES EL QUERER

SI VOLVEMOS A VERNOS

ME ABRIGO EN TU MANO