LUCES SIN LUZ

 



Cuando al final del camino

miras atrás y descubres

como el tiempo transcurrido

se te perdió muchas veces

en luces que casi no daban luz

y a lo que te ha sucedido

no encuentras explicación

y que entre los pasos dados

hubo clavos y maderos,

sobrados y no buscados,

que se volvieron la cruz

donde te clavó la vida

igual que al Crucificado.

 

Y en el corazón se hunde

esa espada de dolor

como duele la injusticia

a quien se sabe inocente

y lo culpan sin razón.

Orillándote despacio

a la orilla del camino,

en vez de echarte a llorar

decides reflexionar

que si ha sido tu Destino

lo que la vida te dio,

no la acusas y le dices

Vida, estamos en paz.

 

CONCHA BELMONTE

      marzo de 2.020

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