PENA DE TÍ
Los ojos se te nublan,
y
no sé si de pena porque estás viendo la mía.
Esta
pena que me causas tú.
Siento
pena de ti, sí.
Por
pasar por la vida sin dejar que la vida te roce,
sin
haber aprendido que ese espacio de tiempo
desde
que naciste hasta que te mueras
eso
que llamas vida, es lo único que tienes.
Llénalo
de todo lo que llegue a tus manos.
Te
llegarán revueltos los besos y caricias,
arañazos,
heridas, proyectos por hacer,
sueños,
ilusiones y desengaños. Y personas
que
te amarán o no, caminos por donde caminar,
fogonazos
de luz y zonas de tinieblas.
De
amor no seas avaro, repártelo como manantial
que
no se agota. Y así cuando te mueras,
podrás
decir: pude hacerlo y lo hice.
Y
yo donde quiera que esté podré decir:
Gracias
por fin, vete contento amor,
entre
otras cosas buenas, has curado mi pena.
CONCHA BELMONTE
julio de 2.018

Comentarios
Publicar un comentario