VISTO Y NO VISTO

 



Fue visto y no visto,  como la luz de un rayo

me rozó la piel y el pensamiento,

tan corto, tan fugaz, que no dio tiempo

a ver si era realidad o era sólo un sueño

que en medio de la noche se recostó a mi lado.

 

Como testigo quedó la ardiente huella de tu beso

que me quemó con su fuego los labios

dejando el escozor de lo prohibido,

y mi alma a pedazos al borde del abismo.

Y una ilusión que no quiso saber de agravios.

 

 

 CONCHA BELMONTE

       agosto de 2.019

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