SI ES QUE LOS DIOSES SUEÑAN
Me
lo encontré una noche, casi de madrugada.
Dormía
en la playa sobre la arena blanda,
boca
abajo. Su piel dorada, su musculosa espalda,
resumían
su cintura breve.
Así
Apolo dormido podría estar soñando,
si
es que los dioses sueñan.
CONCHA BELMONTE
junio de 2.017

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