BAJO UN CLARO DE LUNA
Yo nací en una noche bajo un claro de luna
y
vengo de una gente con alma de poeta.
Mi
infancia se hizo vieja
bajo
la voz caliente de Becquer y Espronceda,
con
el susurro triste de Rosalía de Castro
y
con las sabias letras que le prestó Cervantes
a
su ingenioso hidalgo.
Aprendí
la ironía del maestro Quevedo
y
de Lope de Vega, el ritmo del soneto.
He
gritado mil veces, hasta perder la voz:
hombres
necios que acusáis a la mujer sin razón,
y
he bebido mi llanto al lado de Alfonsina.
En
mi largo camino batallé mil batallas
con
dragones furiosos y molinos de viento.
Y
esta noche me encuentro donde siempre he soñado.
Y
sin querer me pierdo en los mil resplandores
de
tu dulce mirada……………….
CONCHA BELMONTE
junio de 2.016

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