TRATO CERRADO
La muerte y yo nos vamos entendiendo
poco a poco lo nuestro se compuso
y no somos amigas de concurso
pero me estoy acostumbrando a irla viendo.
Camina a mi costado y va corriendo
sin perderme de vista ni un segundo
como si yo para ella fuera un mundo
y me mira y
sonrío. No estoy fingiendo,
ya no duele tenerla siempre al lado
como la compañera más segura
que voy a mantener constantemente,
por mi tranquilidad, la he aceptado
como mi amiga hasta la sepultura
y una vez allí, me dejará seguramente.
CONCHA BELMONTE
abril de 2.020

Comentarios
Publicar un comentario