TRECE DE MAYO
Pasó un trece de mayo.
El
Destino que dispone las cosas,
me
tenía la sorpresa de encontrarte
en esa tarde en llamas prodigiosas
que
enviaba el sol poniente agonizando.
De
pronto me llegó tu mirada,
el
lago verde-azul de tu mirada,
que
tapaba los rubores del sol
y
al poco, también llegó tu marcha
sin
mediar ni siquiera un adiós.
Tu
marcha me ha hecho naufragar
desde
entonces cada trece de mayo,
y
cada aniversario revivo ese momento,
recuerdo
tu mirada y tibiamente me dejo
naufragar
en mi fracaso.
CONCHA BELMONTE
mayo de 2.019

Comentarios
Publicar un comentario