ILUSIÓN TARDÍA
No sé apagar el fuego
de la hoguera en que ardo,
que mientras me consume,
me da deseos nuevos
de lo que nunca tuve,
de conseguir un sueño,
de sostener la mano
de una persona amiga,
para que no sea en vano,
trabajo ni fatiga,
donde me purifique
de arder en este fuego,
volviendo como un juego
a amar lo que no tuve;
convertir en intriga
el logro de este sueño,
y seguir caminando
a orilla de mi vida,
para seguir sumando,
herida tras herida;
con la ilusión tardía
de tropezar por suerte,
en la tarde de un día
con la luz del poniente.
Porque ese niño arquero
que sabe lo que hace,
apuntará certero
al corazón cobarde
entregado al dolor,
que aun herido de muerte,
seguro que al amor
nunca se llega tarde.
CONCHA BELMONTE
octubre de 2.019
Comentarios
Publicar un comentario