PACTO CON EL DESTINO
Soy un barco atrapado en la cresta de una ola,
de una ola que es parte de furiosa tormenta
que acuchilla rabiosa la quilla de mi barco,
y terminaré siendo un naufragio pequeño,
un cuerpo desguazado flotando a la deriva,
y si todo está escrito como dice la gente
aun puede suceder que el Destino piadoso
que me rompió en pedazos, recomponga
mi barco y con los mismos trozos que hizo
una sola mujer, se afane y con su talento,
de mí salgan dos, que dentro de mí,
le ofrezco materia que bien puede usar.
Por esto y por
todo y por más
sabiendo que existes no he de naufragar
porque si me rindo y naufrago
y voy al abismo, te pierdo y me muero
si por no luchar, la muerte merezco.
Desde ahora prometo que no moriré
en tanto no tenga tus besos y abrazos,
tus ojos, tus manos, tu olor y tu piel,
tu hermosa sonrisa y hasta tus enfados
serán bienvenidos viniendo de ti.
Y una vez todo esto logrado,
bien sabe el Destino que estoy en sus manos.
CONCHA BELMONTE
junio de 2.020

Comentarios
Publicar un comentario