PACTO DE LOCOS

 


 

 

 

Dicen no poder saberlo

y para el caso es lo mismo.

El mundo se encoge y se estira,

cruje, ruge, arde, humea y tiembla

de odio y de miedo y fuego vomitan

de su boca abierta igual que las fauces

de un fiero dragón de un tiempo impreciso,

de poetas locos, profetas de un tiempo

que aún no ha llegado y puede llegar,

si se cumple el ritmo y siguiendo

el feo camino de esa necedad,

camino pactado por necios

sin idea de dónde parar.

 

 

CONCHA BELMONTE

        enero de 2,020

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