Esta mañana me desperté temprano y con el ánimo dispuesto para hacerte un regalo. Y no hay nada mejor que lo que estoy pensando: te voy a regalar tiempo. Y cuánto tiempo necesito para que aprecies bien este regalo que te ofrezco? Puede ser un minuto, una hora, un día, una semana, un mes, un año o media vida. La vida entera no es posible, no te puedo poner en mi pasado, eso no sería un regalo, sería un milagro, y por mucho que tú o yo lo deseemos, yo, milagros no hago. Volvamos pues a mi regalo posible. Y el tiempo que voy a regalarte tendremos que llenarlo con algo que te guste, lo dejo a tu criterio. Y si prefieres que te lo llene con lo que yo deseo, no me provoques, sólo con un momento, tal vez con una noche, es tiempo suficiente de decirte bajito cuánto te amo. Aunque una noche parezca poco, sabes cuantos te adoro pueden decirse en una noche? CONCHA BELMONTE ...