PERO LLORAR NO QUIERO
Estoy triste pero llorar no quiero,
que la espita del llanto puede desbordar
como el barco que se hunde en alta mar
en la tormenta de un dolor traicionero.
Estoy triste pero llorar no quiero,
sé que una ausencia se hace vendaval
y arrastra la conciencia perdida al lodazal
de la pena y la rabia y el afán justiciero.
Estoy triste pero llorar no quiero,
porque una gota de llanto puede ser
un mar inagotable de naufragio.
Estoy triste pero llorar no quiero,
y con toda mi fuerza defenderé
mi triste corazón de un mal presagio.
CONCHA BELMONTE
julio de 2.020

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