NO RESPONDE
Es medianoche, en mi cama no hay sueño,
se me ha perdido el sueño y por ver si me ayuda
pregunto al corazón que esta medio dormido.
Mi corazón cansado me pide que lo deje
y veremos mañana si se siente capaz
de entre los dos, mi corazón y yo,
encontrar la manera de amarrar mi sueño ido.
Es sólo el sueño lo que andamos buscando,
no es un ensueño para alegrar el alma,
un modesto dormir tan necesario para seguir tirando
del carro de la vida, que tiene las ruedas atascadas,
paradas en ese barro inmundo de hechos cotidianos
que no debieran ser aunque lo sean, en el vivir diario,
tan repetidos, tan tristes, como cantos rodados
en mitad de un camino por demás aburrido.
CONCHA
BELMONTE
agosto de 2.024

hAY QUE TENER SUEÑO PARA PODER SOÑAR.
ResponderEliminar