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RECUERDO DE JULIA DE BURGOS

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  Oh mar no esperes más, invádeme de nuevo, cómo en aquellos días de horas venturosas cuando abrazabas como segundo abrazo dos cuerpos enlazados entregados a ti, al placer del abrazo de tu caricia líquida, al sensual contacto de tus azules aguas, al roce cadencioso de tus algas movidas por el vaivén de olas besadas por la brisa, mientras el sol arriba enviaba su rayo cabrilleando alegre a nuestro alrededor, dando luz y calor y deseos de vida.   Oh mar no esperes más, ese tiempo pasado, pasado está, por eso acudo a ti y te lo ruego, invádeme de nuevo, y que tu abrazo ya   que no puede hacer que vuelva el tiempo, podrá traerme el gozo de la más dulce muerte y me dejes dormir para siempre en tu seno.   Oh mar no esperes más.     CONCHA BELMONTE     noviembre de 2.019  

NUMANCIA

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           Miro hacia tí Numancia, claro reflejo de resistencia, para mirarme en tí como miro el espejo de Málaga andalusí, de la que dicen las malas lenguas que es de pandereta y vino moscatel, flamenca y no de Flandes, perezosa siempre para el trabajo, dispuesta sólo al baile y al palmoteo en sus callejas empedradas de sudor y de lágrimas que nada cuentan cuando llega la noche. Su oscuridad te deja en silencio lamerte las heridas de esa tu piel tan vieja como Roma y Cartago, Fenicia y Grecia, los vándalos y alanos invasores llegados para arrasar tus calles y   tus campos, el agua de tus ríos, los sueños de tus gentes, poetas que cantaron la historia sin dolerse del hierro de la flecha sobre tu espalda, manchando la memoria de tanto hijo sabio salido de tu vientre y tu orgullo de madre mira a Numancia y aprende resistencia mientras sigue esperando.          CONCHA BELMONTE ...

PRIMAVERA EN INVIERNO

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   En recuerdo de Dante Alighieri, creador de los Tercetos encadenados.   Vivir la primavera en pleno invierno a quien le toque en suerte, la aproveche sin pensar. Que no es locura, es privilegio.   Sin dar más importancia a quién le eche la mano generosa que   la proporciona disfrute y sueñe y goce y no la feche.   Cuando el duro invierno aprovisiona de una primavera que da vida y calor el corazón lleno de gozo reacciona.   Y se inclina dispuesto a dar amor a los amantes de la primavera para abrigarlos cuando llega el dolor.   Y cubre la pena con la abrazadera de la más tierna y dulce compasión que el corazón en eso, una lumbrera.   Que presume de sentir la pasión para mover los hilos de la vida sin tener que causar pena ni aflicción.   Y al alma que se encuentra dolorida atrapada en los enredos del amor la acompaña, la consuela y la cuida.   Así sentir en frío invie...

ESCUCHANDO EL SILENCIO

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      Cuando estoy triste escucho tu silencio, cuando me brinca la alegría escucho tu silencio, cuando estoy ocupada escucho tu silencio, cuando me duele el alma escucho tu silencio, cuando camino a solas escucho tu silencio, cuando me acerco al mar escucho tu silencio, cuando estoy en asamblea escucho tu silencio, cuando me cuentan penas escucho tu silencio, cuando llega hasta mí una buena noticia escucho tu silencio, cuando me pongo a soñar una poesía escucho tu silencio, cuando oigo un concierto escucho tu silencio, cuando pían los pájaros escucho tu silencio, cuando la mariposa mueve sus alas escucho tu silencio.   Tu silencio y yo nos entendemos, tu silencio es armonía, tu silencio me llena de alegría, tu silencio me inunda porque sale de dentro, y mi alma en silencio, sabe reconocer ese enorme silencio del Universo.       CONCHA BELMONTE   noviembre de 2.023

CEMENTERIO DE NUBES

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  En el frío nocturno, envuelta en una nube de miedo y de dolor me atrapa el pensamiento de aquel crucificado que sujeto al madero por clavos herrumbrosos en sus pies y sus manos, coronada su frente con corona de espinas que le cubren el rostro de su sangre divina, saliendo de su boca con voz enronquecida una frase que dice elevada hasta el cielo: Padre perdónalos porque no saben lo que hacen. El pensamiento me hunde y caigo de rodillas para gemir al cielo: Padre perdónanos, y nos ayudas a poder redimirnos de crimen tan horrendo. Y vamos hilvanando con temblorosa mano el proyecto ofrecido sinceramente al amo con las manos alzadas, queriendo confundirnos en el gran cementerio de nubes, y en ellas envolvernos.     CONCHA BELMONTE      noviembre de 2.023