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Mostrando entradas de agosto, 2026

ME OFREZCO

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  Me ofrezco a ti si estás en soledad y quieres compañía me ofrezco a ti si tienes ganas de reír y reiré contigo me ofrezco a ti si tienes penas que llorar y lloraremos juntos me ofrezco a ti a ser tu compañera dentro de la melancolía me ofrezco a ti si quieres viajar seremos trotamundos me ofrezco a ti sin preguntar siquiera qué tenemos que hacer me ofrezco a ti para lo que tú quieras compartirlo conmigo me ofrezco a ti si quieres un momento feliz y seré tu alegría me ofrezco a ti sin condiciones a ayudar en tu diario quehacer me ofrezco a ti si tienes una duda y pides mi parecer.     Me ofrezco para decir a todos que eres mi amor profundo, si tengo que gritarlo, lo gritaré para que lo oiga el mundo. Y si me correspondes dedicaré mi vida a que tú seas feliz, te daré tanta dicha que nada más podrás pedir. Me ofrezco para tener paciencia hasta tu decisión,   Rogándole al Destino que sea el colmo de una pasión.     CONC...

ME QUIERE O NO ME QUIERE

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  Tengo una margarita entre las manos, siento la tentación de deshojarla, pero no lo hago y le pido perdón y la acaricio. No hay nada más cruel que matar una flor sólo por preguntarla me quiere o no me quiere? Si de antemano sé que me dirá que no. Y aunque diga que sí qué va a saber la flor de tu sentir, que ni lo sabes tú?       CONCHA BELMONTE          marzo de 2.020  

MÍRAME AMOR

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  Mírame amor. Pero no digas nada. No digas nada para no interrumpir este fundirme en ti, en tu mirada. Deja que me disuelva en la brumosa magia   de tu mirada, en la luz deslumbrante de tu mirada, en el dulce veneno de tu mirada, en la gloria constante de esa mirada, que sólo con mirarme me muestra el cielo.                     CONCHA BELMONTE                   diciembre de 2.016

LUNA ROJA

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  Como tantas noches, tantas de soledad buscada me reclino ante el mar que ilumina la luna y me pongo como otras tantas veces, a soñar contigo que no estás porque de mí te pierdes. Y sin saber el cómo ni el por qué, el color amarillo de la luna llena se me tiñe de rojo, como la sangre que corre por mis venas y brota de mi herida, que sangra de una ausencia que no se justifica. Porque dices que me amas pero de mí te alejas. Y ante este dolor que no entendemos ni la luna ni yo, ella se vuelve roja y llora sobre mí sus lágrimas de sangre, que unidas a las mías van a parar al mar que nos contempla, y nos envía su espuma también roja; y de pronto el mar y yo sabemos   que soledad de tres ya es compañía.       CONCHA BELMONTE       marzo de 2.020    

LA ROSA Y LA MARIPOSA

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  Entre un florido rosal volaba una mariposa pues sus alas primorosas las quería perfumar con el olor de las rosas que es olor de eternidad. Cuando más felices eran la flor y la mariposa, de improviso se acercó un humano poco humano y con tijeras en mano cortó el tallo de la rosa junto con la mariposa y a las dos se colocó con un alfiler de oro sobre su pecho altanero para lucirlas mejor. La mariposa, prisionera se quedó con su ala malherida por el alfiler de oro y la rosa se mustió padeciendo del calor de aquel pecho traicionero.       CONCHA BELMONTE        mayo de 2.024

LA PIEL DE LA SERPIENTE

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  Tu piel llena de escamas igual que la culebra al tocarla mi mano, de pronto se hace seda y parece de raso bordada en lentejuelas. Mi mano se estremece en un escalofrío, mis ojos asustados miran sin ver   belleza en ese tacto impío que engaña mi sentido y mi temblona mano huye de ese contacto y le cede a mis ojos   la terrible tarea de decirme quien eres, qué buscas, qué quieres. Vienes pidiendo amor con actitud humilde pero ya no me engaña tu plumaje de cisne porque mi mano con tiempo ha comprendido que tú nunca has volado, sólo te arrastras en tu piel de serpiente.       CONCHA BELMONTE   mayo de 2.022  

LA NOCHE CREA SUEÑOS

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  En la noche sueño si soñará la noche, ella que ayuda para hacer poesía compondrá también versos? Será transportadora de la melancolía? Nos pasea tan sólo y nos hace de coche? O nos mece en el vacío por todo el Universo? y nos hace de cuna en tanto componemos los versos que ella inspira al alma del poeta mientras que se sonríe para sus adentros, y se sabe orgullosa que es autora de ellos.        CONCHA BELMONTE      septiembre de 2.024

EL DÍA SE ESTÁ MURIENDO

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  El día se está muriendo y parece un festín de sombras y de luces. El cielo se recoge para hacer el balance de este ciclo de luz que termina en la noche. Este acabar muriendo en medio de un festín al final puede   ser una muerte muy dulce, aunque sea tan sólo tiniebla hecha reproche, una tiniebla corta si se trata de un día. Amargamente larga si es de toda una vida. así, puede ser que la muerte nos sumerja en la noche, una noche muy larga como fin de la vida. La noche siempre viene para ser la tiniebla. O tal vez no. Si morir sólo es cambio, y quien puede saberlo, morir al final sea dar el paso a una luz infinita.                        CONCHA BELMONTE    noviembre de 2.018

EN EL BAR DE LA ESQUINA

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  Sobre un velador sucio del bar de mi barrio una copa de vino que ni a vino sabe. Una mirada turbia, rota de mirar al olvido, una sonrisa amarga que desgarra la boca, una mano temblona que sujeta la copa. Una pregunta en los ojos que nadie responde, una camisa sucia que cubre un pecho hundido, una desilusión, sin una queja, un no saber por qué se torció un destino, dejando sin hacer lo que pudo haber sido un buen proyecto de hombre.                 CONCHA BELMONTE              11 de agosto de 2.018

RENUNCIA

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  Vienes a darme lo que nunca he dado, por qué vienes a mí gentil amado? Cuando mi corazón estaba vivo hubiera sido hermoso recibirte y yo con gusto darte lo que nunca di. Hoy aunque quisiera ser más fuerte para entregarme y reposar en ti, mi corazón ya no me pertenece, desde hace tiempo mi corazón es de la muerte.     CONCHA BELMONTE      octubre de 2.021  

SUEÑOS

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  Sueño que aún estás, que no te has ido, y me pongo a buscarte en los caminos que paseamos juntos en otros tiempos y cuando me regreso vuelvo a soñar con que te encuentro, y que volverás.   Y si es que vuelves, con las brasas que queden, arderá el fuego y al calor de la hoguera las manos extendidas calentarán la piel y nuestro corazón y al final de la noche con luz de un día nuevo, no habrá reproches   ni letanías, ni contener suspiros que se los lleva el viento, y aunque sea mi sueño verte volver, vuelve si quieres, no vuelvas si tú no lo deseas, deja el tiempo correr. que el tiempo, ese viejito sabio, todo lo arregla.     CONCHA BELMONTE         julio de 2.020  

PAJAREANDO

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  Me crecen malas hierbas al borde del camino estoy triste y no lloro, ni lágrimas me quedan, y el corazón, que sigue siendo niño, se rebela, se encrespa y a borbotones suelta un sinfín de lamentos, porque no se resigna a una sinrazón que no comprende. No se siente culpable de ningún desvarío que lacera este cuerpo que sólo él sustenta, y se cansa y lo cansa esa inútil espera, de seguir esperando algo que no conoce. Que puede ser la muerte, o puede ser la dicha de encontrar solución para tan larga vida.         CONCHA BELMONTE         abril de 2.024

MI MUNDO EN LA NOCHE

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  En medio de mis   noches mi mundo se ilumina con   la luz de tu sonrisa que comienza en tus ojos y florece en tu boca. Y   tus brazos me acunan envolviendo mis hombros. Y en tu regazo me cobijo apoyando la cabeza en tu pecho, junto a ese   corazón tan generoso; y mientras voy   oyendo el   tan-tan de sus latidos me adormilo de nuevo para seguir con mi sueño dichoso, porque eres tú quién vigila mi sueño.          CONCHA BELMONTE         abril de 2.014    

NOCHE DE AMOR

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  Si tu noche se hace corta, y antes de que te des cuenta el día empieza a clarear y en tus ojos hay sorpresa, tendrás que considerar si te ha valido la pena saber que tendrás nostalgia de otra noche como esta y empezar a   dar las gracias por haberla compartido con la persona con magia que hace que tu noche sea, tan corta como un suspiro.   CONCHA BELMONTE    diciembre de 2.021  

NIÑA DE LOS OJOS NEGROS

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  No te sueltes de mi mano no, que te puedes perder en medio del alto llano que acaba de florecer.   Niña de los negros ojos vuelve hacia mí tu mirada que tropiezo en los abrojos sin tu cara iluminada   por la luz del padre sol que sale cada mañana a mirarte, igual que yo, que sueño verte en el alba.   Y contemplando tu paso, por la vereda a tu casa, me olvido que en el ocaso mientras te pienso descansas.       CONCHA BELMONTE       junio de 2.018  

UNA NOCHE MINÚSCULA

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  En un pequeño retazo de una noche puede pasar de todo o puede no pasar nada. A veces un minuto se convierte en un siglo o se encoge para ser un segundo. Pero mucho depende de quienes lo valoran y hay que prepararse para cuando nos llegue. Yo tengo mis recursos para noches minúsculas que me libran del frío, de pasillos estrechos, de heridas que se abren, del dolor, del humo de ese fuego que encendió la nostalgia, cuando llega con saña a retorcer el alma. Cierro la puerta a todo, y en la ventana sueño, en tibias primaveras de floridos almendros, que piden a sus ramas que toquen los cristales para que sea cumplida la promesa de abundante   cosecha cuando llegue el verano.       CONCHA BELMONTE        agosto de 2.023  

PARAR RELOJES

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  Voy parando uno a uno los relojes de   mi casa, en el deseo inoportuno de detener ese tiempo que pasa, paren o no se paren los relojes. En el paso del tiempo los relojes no mandan como mucho, lo miden y a veces ni eso. Yo me miro hacia dentro y no sé lo que veo, no sé qué es lo que quiero, si ser yo quien se pare, o que se pare el tiempo, y pueda hacer aquello que me hace falta a mí o que le falta al mundo. Y por el bien del mundo, quisiera dejar hecho antes que   me haya ido, con la conciencia limpia, y la satisfacción de mi deber cumplido. Ni pensar quiero que mi deber consista en matar a Cupido.     CONCHA BELMONTE     junio de 2.023    

MI ALMA Y YO

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  Hablamos mi alma y yo calladamente, en silencio que nadie se entremeta en la conversación que es nuestra meta, para decirnos cosas muy sutilmente.   Hablamos mi alma y yo calladamente, cosas del corazón nuestras, secretas, que no aireamos, que es una papeleta pedir callar en forma airadamente.   Hablamos mi alma y yo calladamente, sin gestos altaneros ni sublimes, de ella para mí, yo para ella tal dos.   Hablamos mi alma y yo calladamente, En forma muy sincera sin mohines, en nuestra relación somos una no dos.     CONCHA BELMONTE       Julio de 2.024  

LOS IMPRESCINDIBLES

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  A sostener mi vida hay pocas cosas que sean imprescindibles: el aire, el sol, el alimento, el calor de alguna mano amiga, o tal vez el sonido de una música Suave, casi inaudible. Y con esto cubierto, tu sonrisa y el brillo de tus ojos Para seguir viviendo.         CONCHA BELMONTE        marzo de 2.015

MÚSICA DEL VALLE

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  El valle allá abajo, ya casi en la sombra, hace más brillante la luz de la tarde sobre la colina al atardecer, y llegan suaves hasta los humanos que quieren oírlas las notas de ese pentagrama callado que tienen los árboles para hacer su música y ofrecer con ella su alma vegetal. Sentada a tu lado en la roca que escucha tus penas y me has confiado, un leve suspiro, si acaso una lágrima, y me dejo llevar de esta dulce calma que invade una hora de paz y nostalgia dándote las gracias sin mediar palabra por dejarme estar a tu lado en tu sitio secreto que nadie comparte contigo. Voy a recordar hasta que me muera tu gesto de amigo. Y oculto en mi pecho, igual que se esconde el mejor tesoro, lo recordaré cuando estemos lejos.   CONCHA BELMONTE     marzo de 2.019

UNA TARDE CON MI HIJA

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  Hemos vivido juntas esta tarde y ya se ha ido para siempre. Y sin embargo, este espacio de tiempo exactamente igual a otros momentos que habíamos compartido, se me antoja distinto.   Mientras tú dormitabas tumbada en el sofá me ha inundado la dicha de tenerte conmigo, y aspirando la brisa que entra por la ventana que a las dos por igual nos acaricia me he dejado mecer en la dulzura de estos instantes que me colman de dicha.   Y aunque sé que para ti esta tarde se te irá por los caminos del olvido la recojo con cuidado, la atesoro, la mimo, y quién sabe, es posible que también para ti, pasado el tiempo, forme parte del fondo de recuerdos amables, que enriquezcan tu vida cuando yo me haya ido.         CONCHA BELMONTE          julio de 2.005

LOS PLIEGUES DEL ALMA

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  Mi alma se pliega y se hace pequeña y mi torpe cuerpo, no la reconoce, pero allá en el fondo siente su dolor. Un dolor antiguo, roto y recompuesto con muchos dolores distintos que se van uniendo hasta que se forma esa procesión de fantasmas de todos los muertos que se han ido yendo y dejan mi alma plegada y pequeña, en el abandono de toda ilusión, mirando hacia atrás llena de nostalgia, falta de esperanza, rota de dolor.   Pero el alma, que se sabe eterna entiende que debe mirar hacia fuera, que su renacer depende de ella y envalentonada se estira y exige al caparazón de mi cuerpo que le dé su aliento. Y mi sangre galopa en mis venas dispuesta a atender eso que mi alma le pide, que no es más que amor.       CONCHA BELMONTE           enero de 2.019  

MI ALMA

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  Mi alma cuando olvida a veces se confunde y mezcla recuerdos con presente desdibujando en la memoria lo que ha sido real con lo soñado y ríe del dolor vivido y llora lo que nunca le ha pasado.   Mi alma cuando se siente fuerte y está despierta, ni lo malo, ni lo bueno, nunca deja de lado y lo tiene presente para no repetir un dolor ya conocido.   Bebe la noche de un solo trago, y amanece la aurora a sorbos cortos con luz de mundo vivo, con luz de laberintos dónde los faunos abran caminos limpios, y sean hermanos y ella ya repuesta ni olvide, ni recuerde, sólo se sepa libre.       CONCHA BELMONTE,       diciembre de 2.019

NO LLORES CORAZÓN

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  No llores corazón, déjame acompañarte en tu tristeza, que tu aliento y mi aliento sean uno y en nuestro palpitar sientas la fuerza que necesita tu congoja oculta. Deja que comparta contigo este dolor que solamente a ti y a mí nos duele; una y mil veces quiero estar a tu lado, y que el sonido de mi voz te diga: no llores corazón, cuenta conmigo.         CONCHA BELMONTE            de abril de 2.004

DORMIR PARA SOÑARTE

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  Cada noche me duermo sólo para soñarte, para sentir que detrás de esa mirada eres tú el que está. Detrás de esa mirada se esconde el hombre que amo. Y tú intentas matarlo a cada instante. Detrás de tu brazo y de tu mano, estás tú, el que todos conocen. Detrás de ese brazo y esa mano que también adoro un día aparecerá, no esa mirada, esa mirada no, un día va a aparecer un ser maravilloso. Y nunca más me volveré a dormir para soñarte. Nos reconoceremos mirándonos de frente y lo que fue pasado se volverá presente.        CONCHA BELMONTE        febrero de 2.018

UNA COPA Y UN AMIGO

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    Hoy has vuelto conmigo. Y de nuevo contigo gira la noria, levantemos las copas y brindaremos para que continúe nuestra historia. No hay nada en la vida más placentero que una copa de vino y un amigo.          CONCHA BELMONTE           abril de 2.017  

NO ESTOY SOLA

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  No estoy sola amor, que adonde vaya yo, vienes conmigo. y esa y no otra es mi desgracia, porque me dueles tanto que la eterna compañía de tu recuerdo me está matando. Y me sigues doliendo en la mejor   mañana, a lo largo del día, por la noche, y me muerdo los labios con rabia conteniendo el reproche que sin querer me sube hasta la boca y no quiero que escape. Mejor que escape el llanto, aunque el dolor es tanto, que tengo que gritarlo por no volverme loca.        CONCHA BELMONTE          marzo de 2.018    

AMAR ES SER CENIZA

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  Amar la luz del alba y verla hacerse día es una forma simple de sentir amor, pero amar de verdad es otra cosa. Amar es sentir el dolor, la rabia, la pasión. Es amarte viendo cómo te matas, es alargar los brazos y con ellos el alma en el intento vano de parar ese impulso asesino que te está matando, es morir de dolor y no poder pararte, es luchar contra mi corazón por no saber odiarte, es girar en remolino buscando la manera de parar tu destrucción. Mientras, hasta mi llega la vida que discurre fuera y no sabe de tí, ni de mí, ni de este dolor. Con su rumor de gente apresurada,   de coches que circulan, de madres que llaman a sus niños. Pero aun así no puedo   maldecir, aunque quisiera, al albur caprichoso que cruzó nuestros caminos. Me gustaría decirte, porque   tú no lo sabes, que amar sí es ser fuego, pero también es ser ceniza, amar con verdadero amor, es ser la nada o ser el infinito. Y tú te estás matando y no sabes por ...

MI PRINCESA ESTÁ TRISTE

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  Recuerdo de Rubén Darío Calla, calla princesa, dice el hada madrina….   Encerrada en su cuarto mi princesa suspira esperando unos labios que tapen su sonrisa. Quizás está esperando un rayo de esa luz que mi princesa sueña que venga a redimirla de un dolor que le duele como duele la cruz, sobre el hombro dolido de Jesús Nazareno, al que crucificaron por nuestra redención. Y se revuelve inquieta, y   se queja y suspira, y quiere despertarse de este inmenso dolor, para por la ventana que se asoma al jardín, en el cinto la espada y en la mano el azor, un gentil caballero, vencedor de la muerte, entre por rescatarla y se cambie su suerte. Y su pena difusa en humo se convierta, para ser todo amor.         CONCHA BELMONTE        enero de 2.023

LA MIRADA

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  El don de la mirada, la mirada. La mirada es el rayo de luz que deja ver el mundo a quien lo mira, es la puerta que se abre al exterior por debajo del arco de las cejas, donde a veces la sombra la ensombrece volviéndola de piedra, y a veces se deja iluminar por la dulzura, cuando el amor consigue embellecerla. Y se vuelve cincel para esculpir el cuerpo amado, y se vuelve caricia al contemplarlo, y se vuelve palabra en el silencio, y se vuele un grito de dolor en la desgracia. Y grito de sorpresa ante   la flor que se abre en primavera para ofrecer a la mirada la maravilla del color.   CONCHA BELMONTE      junio de 2.020