VINO REGALO DE LOS DIOSES
Brindemos. Una copa de vino, un hermano, un amigo. Ese néctar divino regalo de los dioses, que tiene el don de acariciar a un tiempo, la vista, el paladar y el alma, se vierte en una copa para brindar contigo. Alcemos nuestras copas y brindemos, por Baco o por Dionisio, por Noé y por la Rioja. CONCHA BELMONTE 15 de abril de 2.017