Cuando el sueño no viene yo voy a él,
y el sueño me agradece mi cercanía,
con cuidado y amor roza mi mano,
enreda mi pelo con sus dedos de humo,
en mi oído susurra melancolía,
yo no me desespero, y mañana temprano
si él me lo permite, le sirvo un desayuno
por ser mi amigo, y le agradezco su compañía
y ya que estamos,
le digo que esta noche en mi cama lo espero.
CONCHA BELMONTE
marzo de 2.023
Comentarios
Publicar un comentario