EL INTERROGATORIO

 



 

 

Tus besos me saben a incómodas preguntas

y por no responderlas te dejo que me beses de nuevo,

y terminamos tú, yo y tus besos,

metiéndome en el lío,

de  un interrogatorio policial.

Y acabo pidiendo abogado de oficio

que me aconseja declararme inocente,

en plan profesional.

Pero en conciencia no puedo y me declaro culpable.

 

 

CONCHA BELMONTE

      julio de 2.019

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

QUÉ BONITO ES EL QUERER

SI VOLVEMOS A VERNOS

ME ABRIGO EN TU MANO