LLUVIAS DE OTOÑO
Esta primera lluvia del otoño,
como no puede ser de otra manera,
trae gotas turbias prisioneras
de polvo igual a las hojas del madroño
que cerrando la vida a sus retoños
no podrá florecer en primavera.
Así me encuentro yo que sensiblera
mi pobre corazón sola emponzoño.
Aunque sueño con darle la alegría
de que vuelvas a ser como antes eras
y pueda ufano y satisfecho sonreír,
para juntos escuchar la melodía
que orquesta el amor en primavera
a los enamorados sujetos al redil.
CONCHA BELMONTE
noviembre de
2.021

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