ME DUELES
Me dueles tanto, tanto, y no por mí me dueles.
Te
veo venir como quien viene de la muerte
y
no te das ni cuenta y por eso me dueles,
porque
no vienes, te vas derecho a ella,
huyendo
de la vida, de la dicha y la luz,
para
ir a enterrarte en medio del horror,
fabricado
a fuerza de torpezas,
de
hundirte creyendo que te elevas.
Despierta
amor, despierta, vuelve a ser tú,
aún
estás a tiempo de desplegar las alas
y
levantar el vuelo, pero vuela a lo alto,
no
mires al abismo por mucho que su hondura
te
esté llamando. Más y más alto vuela
y cuando estés bien alto y borracho de altura,
pensando sólo en ti, cuando te sientas
águila
o cóndor, planea y déjate llevar
sostenido
en el viento, y mirando
sin
prisa, el mundo allá pequeño,
volverás
a ser tú y el timón de tu vida
nuevamente
en tu mano.
A
mí nada me debes, si acaso líbrame
del
dolor de mirarte camino de la muerte.
Y
no me dejes ver que a tu triste convite
sólo
acudan los muertos.
No
desesperes, vuelve, yo te estaré esperando,
yo
te haré compañía y escanciaré en tu copa
el
licor de la vida.
CONCHA BELMONTE
agosto de 2.018

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