ALAS DE ÁNGEL
Las
alas de un ángel rozaron mi frente
cuando
yo me encontraba en otra cosa
y
su roce sutil, como de mariposa,
me
tocó el corazón inútilmente
pero
dejó una huella transparente,
un
aroma suave como un olor a rosa,
trino
de un ruiseñor cuando se posa
en
una rama amiga de árbol resistente.
El
corazón tocado se alza y mira
a
su alrededor queriendo reponerse
de
su torpe descuido y su quebranto
y
pulsa con amor las cuerdas de la lira,
crea
una melodía y logra defenderse
del
frío, del dolor y el desencanto.
CONCHA BELMONTE
febrero de 2.019

Comentarios
Publicar un comentario