TIEMPO QUEMADO
La juventud sin advertir que su tiempo también será finito, lo usa, lo desusa, lo quema, lo malgasta, lo regala y aplasta, y lo deja correr. El tiempo enloquecido acelera su paso. Y cuando está ya consumido, tu cuerpo pide sol y descanso, un pequeño rincón donde llorar la juventud perdida y el corazón dolido por saber que el tiempo nunca da marcha atrás como un reloj. Te paras y haces el recuento de los días pasados. Serán más los pasados que los que quedan por pasar? Y te vuelves avara del tiempo, del sol, del descanso, del amor y la amistad. Y empiezas a hacer planes de administrar el tiempo mientras el tiempo corre, tu cabeza da vueltas, tu corazón se escita y el tiempo sigue corriendo, hasta que te das cuenta que no sirve de nada. Lo único seguro es el momento, vívelo, y cuando el tiempo acaba el inventario de la vida son los buenos momentos que hayas vividos. Un rayo de sol, una mirada, un beso, una mano tend...