COMO UN TOLDO DE ESTRELLAS
En lo alto de la duna aún caliente el cielo, como un toldo de estrellas. Murmura el aire y silba y estremece las ramillas del árbol, que obedientes se mueven. Tumbados en la hierba los amantes se arrullan dulcemente. La vida, si no la calentamos, se nos muere. CONCHA BELMONTE septiembre de 2.016