FLAMENQUERÍAS
A lo lejos un fandango tamborilea mi memoria, me suena una petenera saliendo de la garganta de una flamenca señera. Con mis manos hago palmas al oír una saeta cantada con gracia fina pasando la Malagueta nuestra Señora del Carmen seguida por las trompetas que avisan a los vecinos que la Virgen está cerca y los fieles con labios casi cerrados una oración bisbisean. Y después de esta historia levanto la vista al cielo sintiendo que estoy contenta, llena de agradecimiento. El drama de Andalucía es que nadie fuera ve su sufrimiento y piensan que al andaluz sólo le priva el flamenco. Y se olvidan de Becquer, y los Machado, de Federico y sus versos, de Baltasar del Alcazar, que era bueno aunque esto suene a viejo. De mujeres andaluzas, como Atencia, Zambrano, y sus sentimientos, y Pilar Paz, Mercedes Formica, Regina de Lamo, y compañeros sus versos, Carmen de Burgos y otras, sus escritos y sufrimientos leídos...